1. Entrada en vigor la Ley 66 de 2017.

Los beneficios concedidos regirán hasta su vencimiento, pero si se solicita el patrimonio familiar, se renunciará a los años restantes. Expertos recomiendan calcular qué conviene en cada caso.

El régimen de exoneraciones del impuesto de inmuebles por la compra de una vivienda cambiará a partir de enero próximo, cuando entre en vigor la Ley 66 de 2017.

Hasta ahora, las viviendas de nueva construcción reciben una exoneración del impuesto de acuerdo a su valor catastral.

Si las mejoras tienen un valor de hasta $120 mil, la exoneración es de 20 años; cuando el valor está entre $120 mil y $300 mil, la exoneración es por 10 años; y si el valor supera los $300 mil, la exoneración es de 5 años.

  1. Caso de propiedad horizontal.

Cuando se trata de una residencia que está en régimen de propiedad horizontal (PH), el propietario debe pagar el 1% del valor del terreno donde se edificó el PH, detalle que muchas personas desconocen, por lo que pueden estar morosas en la Dirección General de Ingresos (DGI) sin ser conscientes.

  1. Cambios devenidos en la Ley 66 de 2017

A partir de enero no habrá más exoneraciones de 5, 10 y 20 años. La Ley 66 introduce una exoneración total de tres años por la primera compra de una vivienda por parte de una persona o pareja para el tramo entre $120 mil y $300 mil, siempre que se inscriba como patrimonio familiar tributario o vivienda principal, lo que le daría la exoneración de los primeros $120 mil.

El beneficio en este caso es por la compra de la primera residencia que hace en su vida y aplicará tanto para viviendas nuevas o de segunda mano (hasta ahora la exoneración solo era para las nuevas) y no habrá diferencia si la vivienda está en régimen de PH o no (hasta ahora las viviendas exoneradas en régimen de PH tenían que pagar 1% sobre el terreno). En caso de que la persona haya vendido su primera vivienda y adquiera otra, ya no tiene la exoneración de los tres años, porque el beneficio es para incentivar la primera compra de una residencia.

Con la entrada en vigor de la ley, las personas que tienen su vivienda habitual en PH y disfrutan de una exoneración, tienen dos alternativas: o se quedan con el estatus actual, manteniendo la exoneración hasta su vencimiento y pagando el 1% del valor de la finca madre (para lo cual no tendrían que hacer ningún trámite), o pueden aplicar, si cumplen las condiciones, al nuevo régimen de patrimonio familiar tributario o vivienda principal.

Si optan por esta alternativa, para lo que tendrían que hacer la solicitud a la DGI mediante una declaración jurada y presentar documentación, renunciarán de manera tácita a los años restantes de exoneración y dejarían de pagar el 1% sobre el valor de la finca madre.

Empezarían a tributar según la tabla que exonera los primeros $120 mil, y tiene unas tarifas a partir de 0.5% por el excedente.

“si la propiedad (terreno y mejoras) está por debajo de $120 mil, va a convenir aplicar al patrimonio familiar, porque va a estar exonerada por completo. Pero si supera ese valor, el excedente va a tener que pagar”. En consecuencia, por norma general, cuanto más costosa sea la propiedad, más le interesará al propietario mantener la exoneración hasta su vencimiento.

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